El Tribunal Supremo de Estados Unidos dictamina que no es obligatorio etiquetar el herbicida con advertencias sobre el cáncer, aliviando la presión legal sobre el grupo alemán.
Las acciones del grupo químico y farmacéutico alemán Bayer experimentaron un repunte de casi el 19 % en la Bolsa de Fráncfort. Este notable incremento bursátil se produjo inmediatamente después de conocerse el fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos, el cual determinó que no es necesario etiquetar el glifosato con advertencias que lo califiquen como producto cancerígeno.
Al cierre de las negociaciones en el parqué alemán, los títulos de la multinacional se revalorizaron un 18,7 %, situándose en los 47 euros por acción. La corporación celebró el dictamen judicial al considerar que marcará un punto de inflexión para mitigar la costosa conflictividad jurídica que arrastra el herbicida Roundup desde hace casi una década.
El máximo tribunal estadounidense dictaminó que los estados no tienen la potestad de obligar a los fabricantes de glifosato a incluir alertas de riesgo oncológico en sus envases. El argumento central del fallo radica en que la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de ese país no ha establecido científicamente que la exposición a esta sustancia provoque cáncer.
«La decisión podría llevar a que se desestimen las demandas actuales y que se eviten posibles demandas futuras», manifestó Bayer a través de un comunicado oficial emitido tras conocerse el dictamen.
Esta resolución judicial representa una victoria estratégica para Monsanto, empresa que originó el litigio y que fue adquirida por el gigante de Leverkusensen en 2018. El caso civil llegó a instancias federales tras una condena previa en un tribunal de Misuri, que obligaba a la multinacional a indemnizar a un agricultor diagnosticado con linfoma de Hodgkin bajo el argumento de una supuesta falta de advertencia comercial.
En su defensa, la filial agrícola alegó consistentemente que dichas reclamaciones carecían de fundamento jurídico debido a las normativas vigentes en la Ley Federal de Insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas (FIFRA). Con esta decisión de la alta corte, Bayer logra un alivio financiero y corporativo crucial frente a las provisiones económicas millonarias que mantenía reservadas para litigios internacionales.



