El exproductor evita su cuarto juicio en Nueva York tras la decisión de la actriz Jessica Mann de no volver a testificar por el desgaste del proceso
NUEVA YORK (EE. UU.) — La Fiscalía del Distrito de Manhattan anunció este jueves la retirada definitiva de los cargos de violación en tercer grado que pesaban sobre el exproductor de cine Harvey Weinstein. Con esta resolución judicial, el antiguo magnate de Hollywood evita enfrentarse al que habría sido su cuarto juicio penal en el estado de Nueva York, cerrando uno de los capítulos procesales más complejos derivados de las acusaciones en su contra.
La decisión institucional se produce semanas después de que, el pasado mes de mayo, un magistrado neoyorquino declarase la nulidad del tercer juicio por abuso sexual. En aquella ocasión, los miembros del jurado popular fueron incapaces de alcanzar el veredicto de unanimidad exigido por la ley estadounidense respecto a la denuncia por violación interpuesta por la actriz Jessica Mann.
El desgaste de la víctima motiva el cierre del caso
El fiscal del Distrito de Manhattan, Alvin Bragg, justificó la postura de su departamento a través de una declaración pública en la red social X. El jefe del ministerio público argumentó que la medida se adoptó de mutuo acuerdo tras mantener conversaciones exhaustivas con la principal afectada, quien transmitió su deseo firme de no someterse de nuevo al estrés de un interrogatorio en sede judicial.
«De acuerdo con nuestro enfoque de enjuiciamiento centrado en las sobrevivientes, informamos al tribunal que no volveremos a juzgar el cargo restante de violación en tercer grado», manifestó Bragg. El fiscal defendió la veracidad del relato de Mann y ensalzó su integridad como testigo a lo largo de un proceso que calificó de «extraordinariamente agotador», recordando que la actriz ha testificado ante dos grandes jurados y tres jurados de juicio diferentes durante los últimos ocho años.
Weinstein se enfrenta a una pena de 20 años de prisión
A pesar del sobreseimiento de esta causa en particular, la Fiscalía de Nueva York ratificó que no habrá impunidad total para el exproductor cinematográfico. La acusación pública basa su estrategia de reclusión en la condena previa por un delito grave de clase B, correspondiente a la agresión sexual violenta perpetrada contra la asistente de producción Miriam Haley.
En base a este dictamen condenatorio, el equipo de Bragg ha solicitado formalmente al tribunal de la causa las siguientes medidas de resolución:
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Desestimación formal: Archivo definitivo del cargo pendiente de violación en tercer grado vinculado a Jessica Mann.
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Petición de condena: Solicitud de una pena privativa de libertad de 20 años de prisión por los delitos cometidos contra Miriam Haley.
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Reparación del daño: Consideración del impacto psicológico y moral causado a las víctimas en la graduación de la sentencia final.
El legado judicial del movimiento contra los abusos
El recorrido judicial de Harvey Weinstein ha experimentado múltiples giros técnicos desde que las denuncias periodísticas iniciaran el fenómeno global de concienciación social contra el acoso laboral y sexual. En 2025, el acusado fue sometido a un segundo juicio después de que una instancia de apelación anulara, por defectos de forma y errores de procedimiento, su histórica condena de 2020.
Aquel dictamen inicial había sido considerado por la opinión pública como la cumbre judicial del movimiento social contra los abusos en la industria del entretenimiento. No obstante, las discrepancias del jurado en el último litigio respecto al caso de Mann y la validación de los cargos relativos a Haley han reconfigurado el escenario penal definitivo para el exempresario. Alvin Bragg concluyó su intervención reafirmando el compromiso de la institución con la protección de las víctimas de violencia sexual en el entorno metropolitano de Manhattan.



